
Papel ilustrado ardilla, no es una revista, tampoco es un periódico, es sólo papel en el espacio —entre más papeles—, dispuesto en determinadas zonas de la ciudad, para fácil acceso a los transeúntes. Un papel amarrado al tronco de un árbol. Un formato en construcción para condensar ideas. Una especie de storyboard que nos muestra cómo habitar la sombra de un árbol. Esta publicación intenta cuestionar la geografía del territorio de lo común y ordinario, ofrecer a los transeúntes desprevenidos de la ciudad, un desvío momentáneo en su rutina. Porque las cosas no son lo que parecen, ¿son lo que queremos que parezcan? Ahora la conciencia esta en el piso, después estará en las ramas. El viejo, ¿el vecino? ¡El árbol! El árbol: la comunidad, la madriguera, urbanismo de bosque.
Publicación dedicada a cuestionar la función de la ciudad como hábitat donde conviven diferentes tipos de animales, donde suceden eventos significativos y menos estudiados, en una época marcada por la información (desinformación). Explicar, desviar, tomar el camino corto para llegar al lugar más cómodo a descansar el tiempo que se gasto en cansarse. La ardilla explica sin explicar, no entiende de casos y cosas. Por otro lado, ella se vale de su capacidad escurridiza para cambiar el tema con el único motivo de hacer conexiones entre cosas que aparentemente no se relacionan.
Papel que aguanta todo lo que dice el mundo pero que se rompe con la lluvia. Un tipo de escritura que busca recuperar la comunicación, para hablar de nosotros mismos como animales (semiótica animal). Ilustrado para borrar las marcas que nos dejan en la cabeza las marcas del mercado.
Papel para roer y regurgitar ideas, vehículo para llevar y traer a quien necesite un viaje.
Ardilla para envolver verduras. Ardilla para secar charcos, ardilla para matar moscas, para empacar porcelanas, para pegarle al perro, en fin, más ideas menos papel. Más papel, menos plata.
La ardilla es una metáfora del roedor que vive en el bosque y expandió su territorio hacia las ciudades al quedar reducido su hábitat endémico. Un limbo entre dos mundos. En muchos países las ardillas son plagas que invaden el territorio de los humanos. En Bogotá no existe ninguna población de estos roedores en la zona metropolitana. La ardilla es un pretexto para fundar un territorio de recorridos en el espacio público, para justificar habitar la sombra de un árbol.
Ardilla se preocupa por señalar las cosas que pasan en su territorio y por compartirlo en su particular lenguaje de señas, mofas y demás advertencias.
Se llama ardilla porque su medio es el tronco de los árboles. Cada número se encuentra colgado en la corteza, el circuito de árboles varía como varían también la frecuencia y el formato de la publicación dependiendo del contenido de cada edición. El contenido es lo que define el carácter de cada número: una hoja, un pliego, medio, un cuaderno, un plegable. Papel ilustrado ardilla es una publicación en tiempo relativo, como hojas sueltas de un libro que sorprenden al transeúnte. La publicación aparece dos veces a la semana sin previo aviso. Cada edición está impresa a una sola tinta, y cada entrega tiene un color distintivo. Cada número tiene impreso el mapa del circuito de árboles donde se dispuso la edición anterior, de manera que el circuito de la última edición es un enigma y los mapas impresos son, no sólo la solución al anterior, sino que el conjunto forma una cartografía general de bosques urbanos. La ardilla índice o alfa se publica a final de mes.